E D I T O R I A L

Lavarse las manos

Esta expresión suele tener diversos significados y se aplica especialmente a Poncio Pilato, que se lava las manos como para significar que él no tiene culpa en la tremenda injusticia que se está cometiendo. Pero, de ordinario, lavarse las manos tiene un sentido literal y concreto y es una de las grandes señales de la higiene personal. En estos días, de manera especial, por el peligro de la “Influenza”, hay que lavarse bien las manos. Por eso extraña que Jesús reproche a los fariseos y a algunos escribas que a cada rato se lavaran las manos. ¿Por qué lo hace? Porque aquello se había convertido en una mera exterioridad, un rito rutinario, lejano de la intimidad del corazón. Es en esta ocasión cuando Jesús dice: “Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro” (Mc 7, 15). E insiste en que del corazón, de la intimidad salen el bien y el mal y que el servicio a Dios no debe consistir en meras exterioridades, sino en la entrega absoluta de nuestra interioridad.
C O N C I L I Á B U L O

El accidente y la ocasión
El accidente infortunado que tuvo el señor obispo de Córdoba, don Eduardo Patiño Leal, ha sido la ocasión “para que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones” (Lc 2, 35). Porque un accidente le puede suceder a cualquiera y los demás reaccionamos de acuerdo con nuestras actitudes más profundas: con gran comprensión y solidaridad o con encono y perversidad. Nosotros sentimos un gran dolor por lo que el mismo señor Obispo ha llamado “una nueva cruz en mi vida de obispo que debo sobrellevar con la confianza puesta en Dios y la oración de tantas personas que han estado orando por mí”. Por supuesto que también estamos tristes y nos preocupan las víctimas del accidente, pero no dejamos de pensar en lo que significa para el pastor un caso tan desgraciado. Dios le dé paz.

El padre Raúl Rodríguez

Cada semana, tres veces, el padre Raúl Rodríguez Cortés habla en un espacio que se llama “Una voz al corazón”. Se puede ver en televisión abierta en Telever, canal 5, y en televisión de paga en Megacable, canales 31 ó 204, y en SKY, canal 145, de las 8:30 a las 9:00 de la noche, los lunes, miércoles y viernes. El padre Raúl tiene una grande facilidad de palabra y Dios le ha dado sabiduría para hablar de veras al corazón.


10 años de Mensaje

La revista del Seminario Mayor de Xalapa, cuyo director general es el padre Roberto Reyes Anaya, y el otro director es el padre Javier Aguilar Viveros, ha cumplido 10 años con un número extraordinariamente bello. Es de notarse que se sigue difundiendo en las diócesis de Córdoba y Orizaba, por especial permiso de los obispos respectivos. En esta ocasión leemos un artículo de Fernando Rueda Rojano, que dice: “A los comunicadores cristianos nos mueve la esperanza de que nuestro trabajo diario sea un granito de arena en la construcción del Reino. Desde nuestra contingencia, desde esta reliada temporal y caduca, somos testigos de lo eterno, testigos de la amorosa irrupción que Dios, desde su eternidad, ha hecho en nuestro tiempo y nuestro espacio, haciéndose uno de nosotros”.


Viajan a Roma

En estos días viajan a Roma para continuar estudios especializados los padres: Galdino Pérez Jiménez y David Larios Soto. También viaja el padre José Manuel Suazo Reyes, quien servirá como prefecto de estudios en el Colegio Mexicano de Roma.

Una experiencia grupal
por Rafael Hernández Santillán

El pasado sábado 22 de agosto, un grupo de seminaristas del cuarto año de Filosofía, se dirigió al albergue Cáritas, donde alojan a personas de la tercera edad y enfermos en fase terminal de escasos recursos, para realizar su servicio social. Los jóvenes entusiasmados por conocer esa institución se levantaron muy temprano para poder llegar a la hora señalada: 7:00 a.m. Eran las 6:40 de la mañana cuando dos taxis llegaron al Seminario Mayor para transportar a los jóvenes, ellos eran: Álvaro Luna, Cristóbal Ubaldo, Rafael Santillán, José Luis Álvarez, Santiago Aguilar, Donaciano Colorado y George Nchumbonga, este último procedente de África. Apasionados y con la incertidumbre de lo que traería esta aventura, se dirigieron hacia el lugar de su servicio, que ante todo para ellos es una encomienda de Cristo: ellos le llaman apostolado.
Llegando al asilo Cáritas, en lo que fue su primer día de servicio, estuvieron a punto de ser revolcados por una manada de perros; afortunadamente el personal de la institución se apresuró a abrir el portón. Luego de esa peripecia, por fin estos seminaristas tuvieron el primer encuentro con su trabajo sabatino, el cual lo estarán realizando durante un año. La primera experiencia del día fue la oración, la invocación al Espíritu Santo para que asistiera en las actividades del día. Posteriormente, la directora de la Institución, la hermana Dulce María Argüelles Rosas, distribuyó el trabajo entre el personal laboral y los seminaristas. ¿Y después? Levantar, asear y disponer a los abuelos para el desayuno; después fueron conducidos para su aseo bucal. En este lugar, el ritmo del día lo llevan ellos, nadie les apura, nadie los somete a un horario estricto, aunque sí se tiene un control de todas las actividades del día. Después de hacer su aseo bucal, los abuelos aprovecharon su tiempo para caminar, jugar, leer, platicar, rezar o simplemente para contemplar un nuevo día, que para algunos es una bendición y para otros, una cruz que se hace cada vez más pesada.
Los abuelos, personas con tanta sabiduría -alcanzada no por grandes estudios, sino por la misma vida- edifican la vida de cada una de las personas que laboran en esta Institución; lo mismo podrían hacer con sus familias, sin embargo algunos de ellos han sido olvidados en este lugar por sus propios consanguíneos. No son altos los sueldos de quienes laboran allí, pero el hecho de compartir la vida con quienes han vivido ya mucho tiempo y que han aprendido de la vida, es ya una paga que no se alcanza en cualquier lugar.
A la 1:00 de la tarde llegó el momento de comer y nuevamente todos los abuelos regresaron al comedor para degustar sus alimentos. Terminada la comida, los seminaristas organizaron un momento de recreación: cantos, gritos, juegos, dinámicas y algunas canciones de su tiempo, por lo visto los abuelos estuvieron muy entusiasmados, pues en sus rostros reflejaban a unos niños regocijados y sin enfermedad alguna. Media hora más tarde, se tuvo un momento de oración, es una manera de platicar sus penas al Creador y aliviar la tristeza que les causa estar postrados en una silla de ruedas. Y luego, llegó el momento de la merienda, dando las 6:00 de la tarde pasaron al comedor para tomar un refrigerio y después reposaron sus cuerpos fatigados unos momentos. Los seminaristas subían y bajaban por la escalera principal: unos llevaban pañales; otros, ropa de cama, otros más paseaban al último viejito que no quería ir a la cama. El reloj marcaba las siete en punto: era hora de salir del asilo, los seminaristas corrieron a cambiarse de ropa para poder regresar al seminario; estaban cansados, pero muy satisfechos por la actividad realizada durante ese primer día de apostolado. Con los brazos envarados, pero con la sonrisa en sus rostros, los seminaristas se despedían de las religiosas que atienden la institución. Ahora sólo esperan el siguiente sábado y que el reloj los despierte para indicar que es hora del levanto y llegar al asilo a las 7:00 a.m. para nuevamente retomar sus actividades pastorales.
Ayer y hoy: San Agustín
por César Romero Galán

Agustín de Hipona ha presentando a lo largo de la historia un interés grande para muchas personas de estratos diversos. Tanto aquellos que buscan a Dios en la santidad, como quienes quieren justificar alguna conducta incorrecta, encuentran motivos en él; y son diversos los acercamientos a este gran pensador.
Ciertamente el estudiar un personaje del pasado siempre tendrá sus limitantes y condiciones, sobre todo para tratar de ser fieles a su pensamiento y conocerlo mejor. En nuestro caso es indispensable seguir los pequeños consejos que él mismo da en sus obras. Ante todo considerar que su pensamiento es progresivo y que lo más profundo se encuentra en sus libros de la madurez, o sea, que en los de juventud encontraremos varios errores que corregirá posteriormente. De allí que él mismo diga que sus libros hay que leerlos cronológicamente, pues “conforme crecía iba escribiendo y conforme escribía iba creciendo”. Es indispensable por esto conocer su obra Retractationes, donde hace estas anotaciones y se puede tener una comprensión mejor de su obra.
Además de ello, Agustín es uno de los personajes en los cuales vida y pensamiento están estrechamente ligados, por lo cual, si no se tiene un conocimiento justo de su vida no se entenderá mucho de su obra. Su camino de conversión, las fatigas de su madre, sus convicciones y debilidades, su interés por la vida monástica, su conciencia delicada, su misticismo, entre otras cosas, son esenciales para comprender su pensamiento. Agustín hizo filosofía y teología de la vida cotidiana, donde su problema central era cómo el alma humana se podía encontrar con su Dios, por eso decía que para él sólo existía un problema que resolver: la relación del alma con Dios.
Y es precisamente ese humanismo tan marcado el que hace muy interesante a Agustín, ya que no se pierde en meros pensamientos, en abstracciones, sino que va a lo concreto, al hombre que él es y que ve en quienes lo rodean; a los cuales debe tender la mano y conducir hacia Dios. De allí que estudie profundamente, con los medios a su alcance, la identidad del hombre, su psicología, su status actual, para ver hasta donde llega su posibilidad; y de allí elevarse a invocar la gracia de Dios, que lo llevará a su plenitud.
Como decíamos, esto es lo que hace interesante y actual a san Agustín. Sobre todo porque él no tiene ningún interés mundano o material en el ser humano, sino que busca su sentido y trascendencia. Además, dada su experiencia personal, logra conocer el corazón del hombre mismo, sus anhelos y frustraciones, tanto que cuando uno lo lee inevitablemente se ve uno reflejado en sus palabras.
Podemos decir que él refleja a muchos hombres de hoy, sobre todo jóvenes, que andan en busca de la verdad y del sentido de la vida. Fue un hombre que buscó todo ello en diversos medios y niveles, desde los más bajos hasta los más altos, y su experiencia puede iluminar la vida de quienes aún andan en ese camino.
Comúnmente se conocen dos escritos de san Agustín, sus Confesiones y La ciudad de Dios. Ambas son importantísimas, más aún porque pertenecen a su época de madurez, sólo que la segunda es difícil de entender sin su contexto histórico –la caída de Roma en manos de los vándalos- y la primera, muchas veces, se malentiende porque se considera una simple autobiografía, sin considerar que es, como su nombre lo dice, “una confesión de las obras de Dios realizadas en su vida”; se cree sea una confesión de pecados, lo cual desvirtúa su contenido. Pero existen aún muchas otras obras, quizá menos conocidas y poco publicadas, pero que ayudan a entender mejor a este santo y a comprender su mensaje. Sería interesante que se pudiera tener más acceso a ellas y así clarificar estas dos conocidas. Como sea, una justa lectura de esas dos obras maestras agustinianas bastaría para conocer toda la riqueza de su pensamiento.


El tratado con el que fuimos libres
(188 años de independencia)
por Cristóbal Julián Ubaldo García

El 24 de febrero de 1821, Agustín de Iturbide entró en contacto con Guerrero y promulgaron el Plan de Iguala o de las Tres Garantías, que establecía tres condiciones: la independencia de México, el mantenimiento del catolicismo y la igualdad de derechos para los españoles y los mexicanos. Con lo cual iban buscando la Independencia de México, hasta que lo lograron el 24 de agosto de 1821, cuando se firmó “El Tratado de Córdoba”, por Agustín de Iturbide, jefe de las tropas insurgentes mexicanas, y Juan O'Donojú, virrey de Nueva España, en la Villa de Córdoba. Es así que con este escrito se reconocía la Independencia de México del poder colonial español.
De esta manera, el 27 de septiembre Agustín de Iturbide entró en la capital, tras la salida de las tropas españolas y al día siguiente una Junta de Gobierno provisional, presidida por él mismo, y en la que también figuraba O'Donojú, proclamó la Independencia de México. Y después de disolver el Congreso Constituyente, el 18 de mayo de 1822, Iturbide fue nombrado emperador sin cumplir con los preceptos acordados en Córdoba y daba así inicio al llamado Imperio Mexicano.Pues bien, hoy en día se puede comprobar este hecho importante para nuestra patria, visitando la actual ciudad de Córdoba, Veracruz, y observar el “Tratado de Córdoba”, documento que se halla en su palacio municipal. Y es así como, el pasado lunes, celebramos 188 años como país independiente.



“Ama y haz lo que quieras”
Agustín de Hipona

5 comentarios:

  1. Bién, esta información, es muy hermsa, las personas q han redactado no se basan simplemente en lo superficial, sino q ellos escriben con el corazón con el único fín de demostrarnos q en Dios todo se puede, y como los hombres podremos descubrir la verdad soló en Jesucristo nuestro señor.

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  2. Anónimo8:41 p. m.

    El Pbro. José Raúl Rodríguez Cortés es un charlatan, ladron, calumniador entre otras cosas

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    1. Anónimo8:49 p. m.

      Esta de mas el nombre de José una disculpa

      El nombre solo es: Raúl Rodríguez Cortés y su programa "UNA VOZ AL CORAZON" solo es un gasto inútil ya que nadie lo ve, o no se han preguntado por que ninguna de sUs capsulas aparece en youtube.

      Piensen bien y no se dejen engañar.

      Ese no es un Sacerdote es un "DELINCUENTE"

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  3. ME HUBIERA ENCANTADO ESCUCHAR AL PADRE RAUL RODRIGUEZ CORTES, SU TESTIMONIO HA MARCADO NUESTRA FE DESDE HACE MUCHO TIEMPO, A MI FAMILIA Y A MUCHAS GENERACIONES, UN SALUDO PADRE OJALA PUDIERA CONTESTARME, ME LLAMO OSCAR MENDOZA

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  4. Anónimo8:27 p. m.

    EL PADRE RAUL RODRIGUEZ CORTES FUE PARROCO DE RIO BLANCO, SEMBRO EN NUESTRO CORAZONES LA FE Y EL
    AMOR A DIOS, EN LOS CURSOS DE CONVERSION CRISTIANA. EL PADRE RAUL ES MUY QUERIDO Y RECORDADO EN
    ESTA CIUDAD....GRACIAS POR TODO PADRE RAUL ES USTED UN VERDADERO HIJO DE DIOS.
    AT´n: OSCAR HERNANDEZ ORTIZ...HIJO DE CHETO.

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