Domingo 10 de diciembre de 2006

Plana semanal del Seminario Arquidiocesano de Xalapa, Ver. MÉXICO
Desde el año 2000
Aparece en el Diario de Xalapa


E D I T O R I A L

¡Qué difícil resulta apreciar en plena oscuridad las distancias!

Quizá todos sepan lo que es caminar en la noche y arrastrar los pies durante kilómetros, alargando ávidamente la vista hacia una luz en la lejanía que representa alguna forma de hogar. ¡Qué difícil resulta apreciar en plena oscuridad las distancias! Lo mismo puede haber un par de kilómetros hasta el lugar de nuestro destino que unos pocos cien metros. Es la situación en la que nos podemos encontrar ahora cuando miramos el futuro de México con un nuevo presidente, en espera de una situación donde todos puedan convivir en la paz y en la justicia. Ahora es tiempo de construir juntos lo esencial para nuestra patria: la confianza en los demás y en nosotros mismos.




El custodio de la Virgen, Juan Dieguito
J. FERNANDO GONZÁLEZ TOPAL / SERGIO PÉREZ PORTILLA

Afuera, una multitud danzante, cantante, orante. Adentro, un hombre que se viste con su alba, su estola y su sonrisa. Afuera, afuera es de día, de noche, con flores. Adentro, la flor más preciada para todo nuestro continente. Y es que afuera, queriendo entrar, están los peregrinos que vienen a agradecer a su madre, pedirle que interceda por todos ellos ante Dios. Hay quienes vienen por primera vez, y otros, después de 30 años, están aquí con el mismo fervor. Y es que adentro, dispuestos a recibir, están la Virgen de Guadalupe y su amigo, su protegido, su nuevo Juan Dieguito, el Pbro. Vicente Condado. Con él hablamos, a él le preguntamos su experiencia en estos 14 años que ha estado al frente de El Dique, como muchos todavía lo nombran.

Padre, desde 1992 se encarga de este santuario, ¿cuál es el camino que ha recorrido?

“Mira, la primera parroquia fue María Madre Auxiliadora, en la que parte de la construcción me tocó. Y después la Catedral, la Inmaculada. Ya después de un tiempo me dicen de la Virgen de Guadalupe. Es entonces que veo ahí un signo bastante claro, mi servicio al Señor, a la Iglesia, pero bajo la protección de la Virgen, yo me sentí muy bien, además desde niño a mi ya me habían inculcado la devoción a la virgen de Guadalupe.”

¡Parece que la Virgen lo ha elegido! ¿Recuerda alguna experiencia que tenga con nuestra morenita?

“Sí. Recuerdo que, recién ordenado, en la Antigua Basílica de México me permitieron conocer la imagen, pero como estaba antes allí, detrás de la imagen con cristales antibalas, etc., ¡y pude conocerla tan cerca! No se me olvida ese acontecimiento, porque yo vi la tela del ayate por atrás, y si uno se acerca al vidrio, puede uno ver del otro lado a la gente, ya que el tejido es tan burdo, es abierto, no cerradito como las telas de hoy. Todo esto habla en mi interior, y habla pues que es una pintura no humana, sino que es una pintura que sale de lo humano, alguno de mis compañeros sacerdotes me decía en ese momento lo siguiente: ‘Vicente, te pusieron como custodio de la Virgen, Juan Dieguito’ –una sonrisa, invocada por la nostalgia, se dibuja en su rostro–. Por eso es que te digo que he sentido grandemente la protección de la Virgen. Además de tener la experiencia, también porque he podido conocer todo lo que es en relación a los milagros de la Virgen, que no son cosas que a cada rato pasan.”

La sonrisa del padre Condado nos contagia y nos hace pensar que sin duda todo lo que nos comparte ha influido en su fe, pues se ve seguro de su lugar dentro de esta maravillosa sinfonía. Es entonces necesario preguntarle por su papel como organizador de las fiestas guadalupanas, y él nos dice que dentro del servicio -las manos anónimas del santuario- hay por lo menos 200 personas, pero dado que año tras año la asistencia aumenta, se hace necesario que vengan más también a ayudar: laicos infatigables y generosos, ministros extraordinarios e instituidos, hermanos sacerdotes y religiosas. En cuanto a peregrinos, “vienen no sólo de las colonias o de la ciudad. Vienen también de Quintana Roo, Chiapas, Campeche, Hidalgo, Puebla, y esto por decir algo. Esto inicia desde octubre y termina hasta enero, siempre viniendo de otros lados.”

No ponemos en tela de juicio que todas las experiencias hayan sido enriquecedoras, pero seguramente habrá situaciones especiales, quizá alguna le haya llamado la atención, entre los que vienen, por ejemplo.
“Pues mira, una cosa es esta: me decían, a manera de cierta crítica, que viene la gente que no sabe leer, que no tiene casa propia, que no tiene coche, que no tiene trabajo. Y para ser sincero, me empecé a dar cuenta que no era eso, que viene toda clase de gente, de todas las capas sociales. Yo les decía: ‘pues no creo que si me presentan niños para su bendición y son de ojos azules, verdes y son güeros, y los papás me pasan su tarjeta que si es gerente del banco, que de oficinas de gobierno, tal empresa, etc. digo ¡esos son los que no saben leer!’ entonces dije no es así, en realidad vienen de todo.”

Padre Condado, usted es colaborador en el Departamento Episcopal de Santuarios a nivel nacional. Esto le ha dado importantes oportunidades no sólo aquí sino en el extranjero también. ¿Cómo es que el culto a la Virgen de Guadalupe expresa el carácter más santo de la entidad mexicana ante el mundo?, ¿Cómo es percibido este culto?

“Bueno, me di cuenta al asistir al III Congreso Internacional de Santuarios en Santiago de Chile de la devoción a la Virgen de Guadalupe en todo el continente, hasta la punta. Uno se encuentra que sí hay otras advocaciones de la Virgen, muy queridas, con todo lo que se quiera poner de devoción, pero cuando se toca a la Virgen de Guadalupe inmediatamente aparece algo especial. Y lo especial es esto, en el caso de la advocación de la Virgen de Guadalupe, todos la tratamos como mamá, es decir, con flores, mariachis, velitas, canciones de serenata de las que se les lleva a las novias, poesías que se les compone. Ya no digo de los que no entiendo, pero que vienen de Chiapas hablando el Zotzilt, de Yucatán hablando en maya, pero todos con cantos muy bonitos. Ahí tengo sus cuadernos que me han regalado en sus dialectos, muy hermoso, porque se nota. Vuelvo a esto de Santiago de Chile cuando era la clausura de este congreso, yo me imaginé como en un santuario de Maipú la celebración de clausura, me imaginaba que iba a ser débil, no tan grande y bueno, claro, con la presencia de los mexicanos como siempre que están en todos lados. Pero no, mi sorpresa fue que todo se realizó en la Plaza donde había estado Juan Pablo II, ahí fue todo, los cardenales que habían asistido, obispos, los sacerdotes ni se diga y lo que había en el centro era la Virgen de Guadalupe y no la de ahí, no la de Santiago de Chile ¡No, fue algo maravilloso!”

¡Por algo nuestra Virgen es patrona de América! Bueno, y hablando de usted, así como lo ven como un Juan Dieguito, ¿qué cree que la Virgen de Guadalupe le está pidiendo al pueblo mexicano en la actualidad?
“Mira, sus mensajes siguen siendo actuales: ‘¿No estoy yo aquí que soy tu madre?’, ‘¿no corres por mi cuenta?’, ‘¿no estas en mi regazo, qué puede afligirte?’, etc. Esto es consolador para todos, pero el que no se cambie la fe, el que la fe en su raíz es fe católica transmitida desde nuestros mayores y que tiene el sello mariano, el sello grabado. Me ha tocado ver personas que parecían adversas a la religión católica, y que a lo último, cambian y hacen una defensa abierta ante la virgen de Guadalupe, es donde veo que la raíz esta por ahí.”

Un mensaje de actualidad, qué bien. Por último padre, ¿cuál es el mensaje que usted le da como gratitud a toda la gente que ha colaborado para la construcción del santuario?
“Les invitaría a todos los católicos que son guadalupanos, que sigan orando para que la casa que se le hace a ella y que es la casa de todos, donde deben de estar los hijos y, por eso, es que se le va tratando de hacer. Después, que sigan colaborando, que vean que ya hay bastante hecho y que falta todavía, y que lo que falta también es necesario. Además de invitarlos a que vengan, como su casa que es, es su casa, está abierta a todos ustedes, sacerdotes, religiosas, seminaristas, laicos, a todos en general. Y le agradecemos a la Virgen por hacer que nos unamos de esta manera.”




El Adviento de México
JAFET ODILÓN GARCÍA VELÁZQUEZ

Hoy es domingo, para nosotros los cristianos es el “Día del Señor”, un día muy especial porque tenemos la oportunidad de voltear la mirada hacia el Creador y, colmados de gratitud, llenarnos de su amor y de esperanza.

Esperanza, porque en la Iglesia ya comenzamos un nuevo año litúrgico que nos hace meditar en el único misterio que nos da vida, el misterio de Jesús el Cristo, el Hijo de Dios que se encarna en la historia humana, para convertirla en una historia de amor.

Por otra parte, en nuestro país fuimos testigos del comienzo de un nuevo sexenio de gobierno. Un gobierno que llena de esperanza a todos los mexicanos, porque sabemos que este gobierno será diferente al anterior y porque tal vez ahora sí nos va a ir bien.

Aunque los tiempos parecen difíciles, por las divisiones que vivimos en nuestra nación, por la situación de Oaxaca que desgarra a los mexicanos, por la violencia que se vive a diario y de la cual ya nadie se escapa, porque el desempleo cada vez es más patente y la brecha entre los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres se hace más profunda.

Los mexicanos no vemos la nuestra. Nos han puesto muros, no sólo en las fronteras, sino dentro de nuestra nación; porque la droga no sólo destruye a nuestros jóvenes sino también a nuestros niños, porque las madres solteras se ven en aumento, unas por moda, otras por necesidad, ya que sus maridos tuvieron que emigrar a los Estados Unidos para tener una vida mejor o porque las abandonaron para buscarse otras.

O simplemente porque nuestros legisladores hacen leyes que, en lugar de beneficiarnos a todos como mexicanos, sólo benefician a unas cuantas minorías o porque ellos mismos no se ponen de acuerdo y, en lugar de dialogar, pelean, en lugar de unir dividen, y en vez de construir destruyen a nuestro país porque buscan el poder y el dinero más que el servir.

A pesar de todo eso, los mexicanos mantenemos firme nuestra esperanza sabiendo que la cosa no puede ponerse peor de lo que ya está, porque México es una gran nación que siempre sale adelante, y confiamos que el nuevo presidente sí haga progresar a México.

Que sí dialogue y construya una nación basada en la dignidad de la persona, en los derechos humanos, en los principios de solidaridad y subsidiariedad, del bien común y del bien particular. Que haya trabajo para todos, trabajos dignos y bien pagados, seguridad, educación y cultura, para que se constituya un México con identidad y soberanía.

Así, con todo esto, los católicos mexicanos nos disponemos a vivir el Adviento como un tiempo de preparación para celebrar la Navidad, para esperar a nuestro Salvador, para abrirnos a la experiencia del Amor que lo transforma todo y para elevar a una plegaria por nuestro querido México, confiando siempre en el Espíritu Santo que guía a la Iglesia, que nos guía a nosotros y que guía a nuestra nación.




C O N C I L I Á B U L O

Novum Tempos
Con motivo de las fiestas decembrinas, el Seminario Mayor de Xalapa tuvo el placer de escuchar al grupo Novum Tempus de la Universidad Veracruzana el pasado jueves 7 de diciembre. En verdad, que durante esos momentos el Seminario Mayor vivió unos momentos gratos en compañía de todo este armónico grupo. Por lo que agradecemos al grupo Novum Tempus y al Director al Sr. Jacobo Serafín Rodríguez Meza su participación.

En el Dique
El 11 de diciembre a las 11:00 p.m. se llevará acabo la Celebración Eucarística en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Para esto, se cuenta con la asistencia de nuestro Arzobispo Mons. Sergio Obeso, quién presidirá la Misa. También se llevará acabo las tradicionales mañanitas a la Morena del Tepeyac y algunos otros eventos.


Espiritualidad del seminarista
Así es, Espiritualidad del seminarista fue el tema que trataron el pasado martes 5 de diciembre los alumnos de la etapa de Filosofía en su IV tarde de equipos de vida. Estas reuniones se llevan acabo una vez por mes con la presencia de personas preparadas en el tema que se vaya a tratar. En esta ocasión se contó con la asistencia de los presbíteros Gilberto Suárez Rebolledo, José Manuel Suazo Reyes, Fabián Morales Pedrosa y Nahum Herrera Clemente, quienes nos enriquecieron con sus conocimientos y experiencias.


Foto nota
El viernes, 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, se llevó acabo la Ordenación Diaconal de Marcos Mendoza Méndez, Galdino Pérez Jiménez, y Silverio Sánchez Hernández. Dicha celebración fue presidida por nuestro Arzobispo Mons. D. Sergio Obeso Rivera en compañía de nuestros presbíteros de la Arquidiócesis de Xalapa.

2 comentarios:

  1. Leticia Rodriguez Jimenez12:57 a. m.

    Me gusta la pagina y las fotos Conozco al padre Condado y me dio gusto verlo aqui. Felicidades es muy buen trabajo. Sigan asi.

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  2. Anónimo6:11 a. m.

    Saludos:

    ¡En hora buena por los nuevos diáconos¡ Saludos del vechio contienente. (P. Héctor) Roma, It.

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