Domingo 28 de marzo de 2010

Plana semanal del Seminario Arquidiocesano de Xalapa, Ver. MÉXICO
Desde el año 2000Aparece los domingos en el Diario de Xalapa

“Lo que no debe pasar”
POR CASAS




E D I T O R I A L

Fe y supersticiones

Son muchos los autores –antropólogos especialmente- que descubren antiguas creencias debajo de los ritos y manifestaciones populares del pueblo cristiano. Hasta dicen que somos un pueblo dual o doble, que a una superficial capa de occidentalización y cristianismo unimos una profunda realidad de tipo mágico o pagano anterior. Lo mismo que se da en los templos cuando se descubre que debajo de ellos están las ruinas de antiguas pirámides o adoratorios de los aztecas. Esto es cierto, y el problema se ha planteado desde el principio. Y no somos el único pueblo que tiene estas características. Lo importante es saber con qué sinceridad y verdad nos expresamos hoy como fieles de Jesucristo y miembros de la Iglesia Universal. Esto vale también para este día del Domingo de Ramos. Si a una gente sencilla le preguntas qué significa el ramo, te dará toda clase de explicaciones que quizá poco tienen que ver con la verdadera fe. Pero la gente sabe que se trata de Jesucristo, que celebramos su entrada triunfal en Jerusalén y que lo aclamamos como nuestro Rey y Señor. No hay que ser excesivamente purista para descubrir la verdad de la devoción y de la fe de nuestro pueblo. Es un pueblo cristiano y pertenece a la Iglesia Universal sin ninguna duda. Esto lo vemos todos los días y especialmente en una celebración tan simbólica como la de hoy.

C O N C I L I Á B U L O

Los 50 años


Las madres azules o madres del dique llamadas oficialmente Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús de Xalapa van a celebrar los cincuenta años de su fundación. Ya están repartiendo las invitaciones. En ellas hay una maravillosa fotografía donde está todo el grupo formando una especie de pirámide y en el centro la madre fundadora: la madre Vicenta Rodríguez que para dicha de muchos vive todavía, ¡felicidades!

Un libro viejo

En un tendido de libros de segunda mano en una acera de la ciudad de México, encontramos un libro titulado Una víctima del secreto de la confesión de Jose Spillman. La historia es de un sacristán asesino que se confiesa con el párroco y hace que toda la culpa recaiga sobre él. Es condenado a muerte y luego indultado con una condena de trabajos forzados para toda la vida. Al final del libro, el asesino confiesa su culpa y se reintegra la fama de aquel buen sacerdote injustamente condenado. Lo que nos sorprendió es que el libro tiene un sello que dice Librería Biblos, Xalapa, Veracruz.

Nos vamos

Nos vamos a lo que llamamos “misión” a todos los pueblos de la Arquidiócesis. Pero en realidad no es una misión, sino tratar de vivir con los fieles los días santos de la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Salvador. A veces es más lo que aprendemos que lo que enseñamos porque la gente humilde guarda estos días con una gran devoción y piedad. La semana siguiente nos vamos de vacaciones como todas las escuelas.

Los libros y la realidad

Cuando estamos con la gente, sobre todo en estas solemnidades, nos damos cuenta de la gran diferencia que hay entre los libros y la realidad. La gente saca de su corazón los mejores sentimientos y vive intensamente la pasión del Señor. Lo que todavía falta es hacer ver que la resurrección significa la salvación de todos. El resucitado trae al Espíritu Santo sobre todos nosotros que ya no somos hijos del Adán pecador sino del Adán obediente y fiel que se humilló hasta la muerte y muerte de cruz para crear una nueva humanidad. Esto todavía no lo vive nuestro pueblo, porque muchas veces da la impresión de no haber sido redimido.

PERIODISTA DIRIGE CONFERENCIA A SEMINARISTAS
La persecución moderna del sacerdote

POR IGNACIO LAGUNES CARRERA

El pasado lunes 22 de marzo, se impartió una conferencia en el Seminario Mayor en el marco de la Jornada Cultural que celebra anualmente el Seminario. En esta ocasión, el tema principal de este evento fue el Año sacerdotal que la Iglesia universal conmemora. La ponencia estuvo a cargo de un periodista, se tituló “La persecución moderna del sacerdote”, y se abordó desde la perspectiva de los medios de comunicación.
Luego de afirmar que la figura del sacerdote está vilipendiada, es decir, llevada de aquí para allá. Se mencionó que lo novedoso en los escándalos es la gran influencia de los medios de comunicación en la sociedad actual. Recordando a un escritor, hizo énfasis en la afinidad que existe entre los escándalos y los medios, la cual ha sido explotada por los proveedores del mundo impreso. “El escándalo vende”, recalcó. Por eso, no es de extrañar que detrás de los escándalos mediáticos haya intereses de por medio, sobre todo de tipo económico, “el dinero mueve”.

Se comentó que el clima de persecución que vive la Iglesia no le debe causar asombro, de lo contrario habría perdido la memoria de lo que ha pasado en su historia. Se agregó que ante estas circunstancias la iglesia no debe quedarse callada, pero tampoco la solución es iniciar una “cruzada apologética” para defenderse de los ataques. Al plantear una posible postura ante este problema, y recordando un término acuñado por el Vaticano II, se acentuó: “Hay que leer los signos de los tiempos”, lo cual significa que se vive en una historia preñada por la presencia y acción de Dios; por esta razón, los católicos necesitan preguntarse de qué manera Dios habla en el fenómeno mediático de la persecución religiosa. “La moderna persecución tiene muchos frentes”. El cine y la literatura son un ejemplo. Ambos poseen un mensaje dirigido creando así una confusión de verdades en la sociedad, sin distinguir que sólo se trata de alguna novela o película. No hay que ser muy doctos para percatarse del ataque sistemático al cristianismo.
Por otro parte, se destacó que la tarea del sacerdote consiste en enfrentar los retos que plantea el mundo presente. Ya que los seminaristas y sacerdotes son testigos de lo eterno en el tiempo, por lo que diariamente tendrán que pensar en la historia, que suele ser adversa, encontrada, diferente, plagada de ideologías, para darse cuenta que tienen un compromiso ante ella: transformarla. En medio de la crisis que enfrenta la iglesia, es necesario tener presente que: “Mientras haya un sacerdote que dé esperanza, la iglesia estará viva”.

ENTREVISTA AL OBISPO COADJUTOR DE LA DIÓCESIS DE PAPANTLA
¡La Iglesia debe ser una familia!

POR MARIO ALBERTO CERDÁN SALAS

Dentro de la pasada jornada cultural 2010: realizada en el Seminario Mayor de Xalapa, fue impartida la conferencia titulada “Lo que ofrece el sacerdote, al mundo de hoy”; por Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, recientemente consagrado obispo coadjutor de la hermana diócesis de Papantla, con sede en Teziutlán, Puebla.
En entrevista para Concilio expresó su opinión acerca de los beneficios que traen los espacios culturales en la formación de los seminaristas, dijo: “Todo lo que sea formación sacerdotal, sea humana, espiritual, académica o pastoral, y en este caso cultural, sirve para que los jóvenes tomen nuevos elementos y respondan con certeza a su vocación”. Agregó también que “estos espacios son una aportación generosa para que los jóvenes respondan sinceramente a Dios”.
Muchos auguran la reducción de la asistencia de fieles a las celebracion
es de la Semana Santa, esto debido a los múltiples escándalos, calumnias y la persecución mediática que enfrenta la Iglesia católica. Ante esta situación, el prelado exhortó a no olvidar que: “las persecuciones y hostilidades hacia la Iglesia Católica siempre han existido, existieron contra el mismo Señor Jesús, contra sus apóstoles, contra la Iglesia primitiva, y existirán; lo que ahora estamos viviendo en la humanidad, aunque es difícil de creer, está dentro de la historia de salvación. Como dice san Pablo, para los creyentes incluso lo malo sirve para obtener algo mejor y esto nos puede impulsar a una verdadera vida cristiana, a un testimonio de vida coherente y sobre todo transparente, muy cercano a lo que se nos exige”, detalló que la Iglesia es como una familia que se ama recíprocamente, porque se es miembro de ella, no por lo que otros digan de ella –críticas-, sino porque se conoce desde adentro, incluso con sus aciertos y errores, sus fortalezas y debilidades.
Aseveró que el mundo contemporáneo ofrece muchas posibilidades: medios de comunicación, instrumentos globalizados, avances tecnológicos y nuevas formas de comunicación; algunos, mal empleados, llevan a la decadencia y deshumanización, y vienen a ser como dioses o paradigmas de la vida práctica. Todo esto es un reflejo de que el mundo está sediento de Jesucristo, y de una Iglesia que dé testimonio.
Mons. Patrón Wong, quien además es el único obispo coadjutor en nuestro país, compartió: “Yo en los seminaristas veo sus miradas, sus actitudes y ellas reflejan el rostro de Dios para los demás, de ahí que sea importante transmitir el rostro de Dios y mostrarlo al mundo, con sinceridad y verdad”.
Al concluir agradeció, por este medio, a la diócesis de Papantla, y a la Provincia Eclesiástica de Xalapa -a los obispos, presbíteros, seminaristas y laicos-, por el cálido recibimiento que le han hecho. Mencionó haber palpado el espíritu de fe, unidad y fraternidad, que se vive en la familia veracruzana. Concilio agradece la disposición de Mons. Jorge Carlos para esta entrevista.

FRASE DE LA SEMANA:
“Los hombres inteligentes quieren aprender, los demás, enseñar.”
Antonio Chejov




5 comentarios:

  1. Anónimo11:38 p. m.

    Hola!

    Me da gusto que hayan tenido una jornada intensa de reflexión sobre su propia vida.

    Felicidades y sigan adelante.

    Att.Alex.

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  2. Anónimo10:04 a. m.

    Hola a todos!!!

    Felicidades por su jornada cultural.
    Les deseo que esta semana de misión la aprovechen a lo máximo, que Dios los cuide y acompañe en cada una de sus actividades.
    Y a disfrutar de las vacaciones!!!.
    Con cariño.
    Luz

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  3. Hey!!

    Saludos a los "Conciliares",
    por la premura de mi mal organizado tiempo
    poco me he dado a la tarea de comentar sobre la página...
    Sí la sigo leyendo y desde la perspectiva externa las cosas se ven muy diferentes, pero ánimo, alguien tiene que hablar.
    Se necesita expresar, y cosas coherentes, bien hechas.
    No prometo aportes, pues aunque exista la preparación el tiempo es una gran limitante.
    Esta vez sólo quiero preguntar acerca del artículo de Ignacio, se hizo una síntesis de una ponencia, mas no escontré el nombre del periodista, ¿se les escapó o ya no lo alcanzaron? A lo mejor se pueda poner en una fe.
    Les aliento a continuar y síganle echando ganas.

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  4. Anónimo10:14 a. m.

    Felicidades por el esfuerzo y por la constancia en todos los escritos. y me parece de suma importancia reflexionar sobre su propia identidad. Es algo que necesitamos hoy. saludos

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  5. Anónimo7:42 p. m.

    Sobre la falta del nombre del periodista estoy deacuerdo. Quizá haga más falta checar el escrito abtes de publicarlo, porque se pueden escapar pequeños detalles: puntuación, coherencia, nombres, etc. Ánimo.

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