Domingo 27 de Junio de 2010




E D I T O R I A L



Las divisiones y la política



Un comunicado dominical de la Iglesia católica llama la atención sobre las polarizaciones, o divisiones profundas, que la política está causando entre nosotros. Es un hecho que la política nos debe interesar porque se trata de lo común, de lo que a todos atañe. Pero es una desgracia que esto nos divida o nos haga daño. Si uno se pregunta qué es lo que mueve a los llamados “candidatos” –adviértase que “candidato” viene de “cándido”, o sea, blanco, limpio, por las túnicas con las que vestían-, hay que reconocer que, además del honor que el poder trae consigo, lo que los mueve es el dinero. Es necesario que todos estemos enterados de los programas, o propuestas, de los partidos o de los individuos y, sobre todo, que estemos atentos a que no nos engañen, en otras palabras, a que se juegue limpiamente, como debe ser.


C O N C I L I Á B U L O



Política



Hasta hace pocos años, nadie se interesaba por la política, porque ya todo estaba decidido, o determinado, con unos cuantos que, en secreto abiertamente, se pasaban el poder. Ahora, hemos avanzado bastante. Hay movimiento, discusiones, interés, pero no faltan los “golpes bajos” y los engaños. Uno debe estar atento. Porque los hombres y mujeres que están al frente deben ser un ejemplo de honradez y lealtad para toda la comunidad. Que nadie deje de votar.



Un nuevo libro



La Editora de Gobierno del Estado de Veracruz acaba de publicar un libro de Rubén Sánchez Muñoz, que nos interesa profundamente: La fugacidad del ser en la filosofía de Edith Stein (Xalapa, 2010). Aún no lo leemos completamente, pero ya podemos decir que se trata de una obra muy bien hecha. “Tenía una inquietud al descubrir que la filósofa había confrontado en su pensamiento la fenomenología y el tomismo, lo cual constituye la parte fundamental de mi tesis; la pregunta que me inquietaba fue: ¿Cómo era posible entablar un diálogo desde el presente filosófico de la fenomenología con el tomismo desarrollado en la Edad Media?”.


Saramago y Monsiváis



Han muerto estos dos escritores, célebres de verdad. Saramago tenía una especie de obsesión patológica contra todo lo religioso y estaba instalado en un marxismo que no admitía rectificaciones. Pero de que escribía bien, escribía muy bien. Monsiváis, por su parte, era un cronista ácido, implacable, que parecía no dejar títere con cabeza. Era “juarista” de todo corazón y, por eso, toda su ironía y sus sarcasmos iban contra los conservadores o contra la Iglesia Católica. Pero no parece haber sido precisamente antirreligioso.



Otro documento



El documento que publicaron Adriana Naveda Chávez-Hita y Fernanda Núñez Becerra, División del Curato de Xalapa (Editora de Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 2009) ha de ser completado con otro documento que se encuentra en el archivo de la Catedral: De las diligencias practicadas sobre la reunión del curato de Señor San José de la Laguna, al de la antigua Parroquia del Pueblo de Xalapa en este Obispado como dentro se expresa (1789), que se encuentra en buen estado y es perfectamente legible. En él se quita la división pedida en el documento anterior.



DE LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA A LA PARTICIPATIVA


Un reto de nuestro país

POR IGNACIO LAGUNES CARRERA


En décadas pasadas se escuchaba hablar, en lo político, de cierta transición y se empezaba a mencionar algo así como democracia participativa, quizá términos comunes pero planteamientos distintos. Desde esta óptica, transición ciertamente se refiere a un proceso que tiene como punto de partida la democracia representativa y como punto de llegada la democracia participativa. Si se pretende aclarar este asunto se tendría que responder lo siguiente: ¿Qué es democracia representativa? ¿En qué consiste la participativa? Y ¿cómo llegamos de la una a la otra?






El concepto de democracia participativa se funda en el poder conferido a los elegidos por medio de los electores, suele por lo mismo denominarse democracia delegada. En este sentido, lejos de ser un gobierno del pueblo sólo es una soberanía del gobernante, ya que éste es depositario del poder; suena feo pero hay que decirlo, el pueblo sólo ejerce el poder en la medida en que elige a un candidato a través del sufragio. A consideración de un ideológo como Pierluigi Zampetti, tenemos un sistema formalmente democrático pero sustancialmente oligárquico, mismo que permite sentar acuerdos por encima de los electores.






De lo anterior se desprende que el ejercicio del voto no garantiza la democracia de suyo. La democracia definida como gobierno del pueblo está lejos de poder ser alcanzada como tal, y quizá la razón sea porque se tiene una concepción diversa de “pueblo”, ya que si se analiza hay la mayoría considera al pueblo como los electores sin más, como una lista nominal. Lo anterior ocasiona un serio problema, porque esta concepción de pueblo es temporal y transitoria, pues, se concluye una vez efectuadas las elecciones, después de aquí se acaba el poder del pueblo e inicia la oligarquía.






En consecuencia, se debe apostar por una transición en el concepto de democracia, que consiste en pasar de un concepto de pueblo reducido a un concepto amplio que involucre la complejidad de la dimensión social del hombre. Desde este punto de vista, el pueblo debe manifestarse como sujeto, en esta concepción entra la comunidad como sujeto activo, desde las sociedades básicas hasta las rectoras, pasando por las intermedias. En efecto, el hecho consiste en pasar de una soberanía nacional a una soberanía popular, es decir, aquella en la que el pueblo no sólo elige a los gobernantes sino que también, en tanto que sujetos sociales, concurren en el ejercicio del poder.






La democracia participativa es aquella que propugna un auténtico gobierno del pueblo, no sólo aquella que ve en el voto el ejercicio del poder sino que prolonga el sufragio para rebasar lo electoral y permite construir un poder ciudadano distinto del de los partidos y del Estado. Por lo que los gobernantes y partidos tienen que reconocer esto y hacer que los electores participen en el ejercicio del poder de manera auténtica, porque no es justo que no cumplan con aquello que es la voluntad del pueblo.






Para que lo anterior sea posible, según manifestó Juan Pablo II, debe existir un Estado de Derecho y una recta concepción de la naturaleza humana. Pero ello exige también de los ciudadanos una responsabilidad y una búsqueda para que en el país y los estados se garanticen estructuras de participación y corresponsabilidad. Es decir, no sólo existe el derecho de votar sino que es necesario ejercer la facultad de exigir formas concretas de democracia participativa, pero no sólo que se tengan sino que se ejerzan y sean tomadas en cuenta. Entre las formas concretas de participación se encuentran la Consulta ciudadana, el Referéndum, el Plebiscito, la observación electoral, la Iniciativa popular, la Afirmativa ficta, la Revocación del mandato o de reclamación.






Los ciudadanos tienen que ejercer sus derechos pero sus obligaciones deben rebasar el ámbito de ir a votar y deben de plantear la creación y el diseño de una auténtica democracia. Con los medios señalados arriba es posible analizar si el pueblo ha ejercido la soberanía que le corresponde o sólo tiene que aceptar leyes promulgadas por aquellos a quienes ha elegido, aun cuando dichas legislaciones sean contrarias a la voluntad del pueblo.



La falla antropológica de Freud


POR SANTIAGO AGUILAR AGUILAR



Toda antropología filosófica ha de partir del planteamiento de la pregunta clave: ¿qué es el hombre? Asumiendo con ello, tratar de aclarar y establecer el ser de aquél que es cuestionado, cuáles los aspectos fundamentales o constitutivos de su esencia o naturaleza, y luego las líneas básicas de su realización como ser humano para incursionarse en el mundo de la ética. Por tanto, se afirma que la sede principal o la base de esa antropología, habrá de ser el alma con las operaciones principales de dicha esencia o naturaleza, a saber: inteligencia y voluntad. Así que toda antropología que esté asentada bajo otros criterios que no sean éstos, culminará en una falla de óptima talla.






La teoría freudiana del hombre se puede ubicar dentro de las antropologías deficientes; ya que Freud, al establecer que las pulsiones –del Eros y de la destrucción, el Thanatos- han de constituir la base de toda la actividad psíquica y vital, cae en una falla antropológica.






Freud afirmará que la fuente de toda pulsión será el proceso biológico, y ésta aparecerá como estímulo de la vida psíquica, que tenderá a la satisfacción de esta energía pulsional; eliminado con ello la teoría aristotélico-tomista sobre el principio vital del hombre, y apareciendo, en consecuencia, la “psicologización de la antropología”. Es decir, que ahora todo será puro comportamiento, ya que la psicología lejos de tratar al hombre en cuanto tal, únicamente se interesará en su actuar. No así con la filosofía, pues, ella abordará al hombre desde aspectos ontológicos.






En su intento por favorecer al hombre desde la perspectiva psíquica, Freud quiso reemplazar las operaciones que efectuaban el principio vital de todo hombre por las pulsiones del Eros y del Thanatos. En esta trasmutación Freud cambia principios ontológicos como el alma por principios biológicos o psicológicos.






Para terminar, es necesario considerar que esta postura acaba en un dualismo cosa que inmediatamente tomará rumbo distinto a toda antropología. Tal vez en antropología se manejen conceptos como inteligencia y voluntad como diferentes, pero ambos existen unificados, es decir, operando en cooperación. No sucede así con el Eros y el Thanatos, que fuera de funcionar en comunión únicamente quedarían como contradictorias. Y esto porque mientras la primera satisface, mientras que la segunda busca remediar aquello que le perturba.





FRASE DE LA SEMANA:






“Acabar con el escándalo de la pobreza, exige acabar con su principal causa: el egoísmo humano”



Benedicto XVI











1 comentario:

  1. Anónimo6:34 p. m.

    Se que muchas veces no llegan los escritos a tiempo, pero existe el conocido "Banco de información", lo digo por que Ignacio apareció tres semanas seguidas. Ojalá haya más comunicación entre el consejo Editorial para obtener más información y participen TODOS; y si no se puede, por favor, ocupen la información del banco que no está de envalde. Gracias.

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